viernes, enero 26, 2007

Tres que no son (ni llevan a ninguna parte, por muy portátiles que sean)

Uno. Hoy en la La Vanguardia (ya lo sé, la culpa es mía) un ejemplo de libro de descontextualización malintencionada en la entrevista a Óscar Jaenada. Todas las preguntas, sin excepción, versan sobre su participación en el rodaje de la película La vida Abismal. El titular, en cambio, destaca: "El catalán poco tiene que ver con el valenciano". Y es que al actor le resultó difícil su pronuncia. Lo que deja sin pronuncia es la jeta de la periodista (pronuncia: de pronunciar, f. coloq. Col. y Ecuad. habla. La noticia me dejó sin pronuncia.) De auténtica pena. No sé cómo se llama esta figura, pero difícilmente periodismo.

Dos. A Rubianes le puede caer una pena de multa de siete a doce meses. Es de justicia que se persigan las ofensas a individuos, pero no veo tan claro que lo sea prohibir las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad. [addendum del 27 de enero: tampoco lo ve claro Abreu, emanador catanyo]. El siguiente, Tubau, teniendo que explicar ante el fiscal general que propiamente no lo dijo, sino que quería demostrar lo que le pasaría al que lo dijera. Que en última instancia es lo que pasó. En el cinexín, la reapertura del caso Arrabal (aunque yo prefiero un mineralismo sólo y sin hielo).



Tres. Una de números. Con unos 1000 € te puedes comprar un portátil más que apañadito. Con 5.000 €, te da para una página web fardona o para cinco portátiles, a escoger. Con 15.000 €, da para pagar 1 año de alquiler de una oficina en pleno centro de Barcelona, por ejemplo Muntaner con Vía Augusta, o 15 portátiles. Con 20.000 € te da de sobra para contratar un año a un mileurista para lo que más te guste. O para comprar 20 portátiles. Si te dan 100.000 €, vamos que nos vamos, te da para la página web, un año de oficina con tres mileuristas con sus portátiles y recibos varios, cena de empresa de Navidad a todo trapo incluida. O 100 portátiles, si te da por ahí. Con 500.000 €, la oficina te la compras y te dejas de alquileres de por vida. O si lo que quieres es hacer amigos, te haces una campaña a medida como la de CiU en las últimas elecciones, casi nada, y encima te sobrarían más de 12 milloncetes de las antiguas pesetas para chucherías. O puestos a derrochar, te compras 500 portátiles, qué caray. Por 715.000 € tienes la oficina en propiedad, una web interestelar, tres tipos pagados literalmente como ministros un año, sillones de cuero y la cena de Navidad en el Bulli. O 715 portátiles, mira, si te ha dado por ahí. La duda que se plantean algunos es si la Generalidad de Cataluña tiene que destinar ella solita el doble, esto es, mil cuatrocientos treinta y un portátiles y pico (o tres oficinas en propiedad, 0 238 millones de las antiguas pesetas, o el equivalente a las campañas electorales de todos los partidos políticos juntos en las últimas elecciones al parlamento catalán, lo que prefieras) a la plataforma en favor de las selecciones deportivas catalanas (Diari Oficial de la generalitat de Catalunya 4805, pág 2404). Yo creo que los que dudan se equivocan. En dudar, digo. Algún demogogo, yo mismo si no hay quien se preste, dirá que servirían para que uno de cada dos niños de enseñanza pública primaria de Alt Pirineu i Aran tuvieran un portátil. Igual así mejoraban nuestras muy mejorables escuelas.
Nota: Un poco más de demoagogia barata. Les importa tanto el deporte, que la subvención para el ayuntamiento de la Seu d'Urgell para la organización del campeonato del Mundo de Piragüismo es la décima parte, 150.000 €. O 150 portátiles.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encanta este post.