Falto de tiempo, cuelgo dos cosas. Una es un mero ejemplo de una forma de hacer en los medios de comunicación de Cataluña. El rábano por las hojas. La otra es de mayor calado y es Cantó (UPyD) cantándoles las cuarenta a los señores diputados de los partido socialista (que presentaban un moción para fomentar la particpación ciudadana) y también a los populares (infra).
"Habiendo nacido ciudadano de un Estado libre y miembro del soberano, por mínima que sea la influencia que mi voz pueda ejercer en asuntos políticos, el derecho de voto me obliga a instruirme en tales temas." Jean-Jaques Rousseau, El contrato social, 1762 “No desperdicies la vida en odiar y tener miedo” Marie-Henri Beyle (Stendhal), Lucien Leuwen, 1894
domingo, octubre 28, 2012
jueves, octubre 25, 2012
miércoles, octubre 24, 2012
martes, agosto 14, 2012
lunes, agosto 13, 2012
La casta.
La casta es el como se empieza a conocer a los políticos españoles que, habiendo siendo elegidos democráticamente por la ciudadanía actúan en su propio beneficio y, indirecta y cada vez más directamente, actúan contra los intereses de los ciudadnos.
Santiago González, con frecuencia ayudado únicamente por la hemeroteca, pone al descubierto diariamente en su blog las simplísimas falacias del argumentario político. Es la primera pieza con que desayuno.
Roberto Centeno, en cambio, se desespera desde Cotizalia y proporciona números y más números sobre su efecto sobre las finanzas del Estado y por ende de los ciudadanos. Son ambas lecturas usualmente breves pero extremadamente nutrititivas.
Para los interesados, adjunto un enlace al último artículo de Centeno.
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